
nuestros pilares
Nuestra estrategia no está en la pizarra, sino en el corazón. Estos son los valores que definen nuestro juego y nuestra vida
FE
Crecer espiritualmente a través de la palabra de Dios, la oración y la adoración, viviendo con valentía para Cristo en cada ámbito de la vida
COMPAÑIA
Construimos una hermandad genuina, apoyándonos unos a otros dentro y fuera del campo porque en la familia de Dios, nadie compite solo.
COMPETENCIA
Jugamos con un propósito: dando nuestro mejor esfuerzo, mostrando integridad y exhibiendo un carácter cristiano, ya sea que ganemos o perdamos
¿Quienes somos?
La Biblia es nuestro manual de juego.
Somos una comunidad de atletas con la certeza de saber que los deportes son mas que un simple juego: Son el impulso para vivir y afirmar nuestra fe.
Unimos a competidores sin importar denominaciones para buscar a Cristo juntos, alentándonos a persistir unos a otros y convertirnos en lideres que influyan tanto en sus equipos como en el mundo.
Nuestro objetivo es simple: formar discípulos a través del deporte.
En el campo, en el gimnasio y en la vida diaria, nos esforzamos por honrar a Dios con pasión, disciplina y trabajo en equipo


mensaje del capitán
Tu fe es tu mejor jugada
Estudiar la Palabra no es un ejercicio de lectura, es el entrenamiento mental más riguroso que existe; es meterle al «software» de tu cabeza la disciplina necesaria para no quebrarte cuando el marcador está en contra. Guardar Sus verdades en el corazón es lo que te da el temple para no ceder a la presión y mantener la mirada fija en el objetivo. En la cancha aprendemos que nadie llega a la meta si no está dispuesto a sufrir el entrenamiento, y en la vida es igual: si quieres el premio, tienes que correr con la mentalidad de ganar.

Voces en la cancha
Jugadores que cambiaron su juego
No importa en qué parte del mundo estés o cuál sea tu nivel, te equipamos para que seas un embajador de Dios en tu club local. Descubre cómo reflejar el amor de Cristo en cada minuto del partido.

Mateo, 24 años (México)
«Llegué buscando un grupo para jugar los sábados y terminé encontrando las respuestas que no hallaba en la universidad. Aquí la fe se vive de verdad.»

Sofía, 20 años (Colombia)
«Pensé que los estudios bíblicos eran aburridos hasta que los unimos con el fútbol. Ahora entiendo que Dios está en cada área de mi vida, incluso en el campo.»

Daniel, 28 años (El Salvador)
«Ser parte de esta selección internacional me enseñó que la fe no tiene fronteras. He hecho hermanos de otros países con mi misma pasión.»
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis
1 Corintios 9:24